Antes de intervenir, fue necesario observar. Durante semanas analizamos los recorridos, los ritmos y las dinámicas que conforman la plaza de Glòries. A través de mapas, fotografías y trabajo de campo identificamos cómo se utiliza el espacio, quién lo atraviesa y qué relaciones se producen en él. Este proceso nos permitió comprender el contexto y detectar aquello que normalmente pasa desapercibido.
Los recicladores informales forman parte de una realidad urbana que suele permanecer invisible. Mediante la observación, la conversación y el seguimiento de sus recorridos, nos acercamos a una actividad basada en la experiencia, la adaptación y la capacidad de reconocer valor allí donde otros ven residuos. Su mirada fue el punto de partida del proyecto.
Las religas recuperadas se convirtieron en el material principal de la instalación. Su recogida, transporte, limpieza y preparación forman parte de un proceso que pone en valor la reutilización y la transformación. Más que un material constructivo, representan una forma distinta de entender los recursos existentes y las posibilidades que contienen.
La propuesta se desarrolló a partir de la investigación realizada sobre el lugar, los recicladores y los materiales recuperados. A través de referentes, bocetos, diagramas y maquetas, exploramos distintas formas de activar el espacio público y generar nuevas relaciones entre las personas, el entorno y aquello que normalmente permanece oculto.
La comunicación fue una herramienta fundamental para dar visibilidad al proyecto. Se desarrolló una identidad gráfica propia, materiales informativos, contenidos digitales y soportes expositivos capaces de trasladar la investigación realizada al espacio público. El objetivo era acercar la experiencia al mayor número posible de personas y ampliar el alcance del proyecto.
La fase final consistió en transformar las ideas en una realidad construida. El montaje, la fabricación de los elementos, la integración de los sistemas interactivos y el trabajo colectivo permitieron materializar la propuesta en la plaza. La instalación se convirtió así en un espacio de encuentro capaz de hacer visible aquello que normalmente permanece invisible.