Una realidad invisible
Los recicladores informales forman parte del paisaje cotidiano de Barcelona. Recorren la ciudad buscando materiales reutilizables, conectando obras, mudanzas, contenedores y puntos de venta de chatarra. A pesar de su presencia constante, su trabajo suele permanecer fuera de la mirada pública.
LCI Barcelona
C/ Àlaba, 105
C/ Joan d'Àustria, 086
C/ Almogàvers, 150
C/ Pallars, 129
LA RUTINA
Detrás de cada carro existe una red de recorridos, horarios y estrategias construida a partir del conocimiento de la ciudad. Este estudio permitió comprender cómo los recicladores organizan sus jornadas y localizan materiales con valor de recuperación.
LA PERCEPCIÓN DEL BARRIO
¿Cómo percibe el barrio a los recicladores?
Las entrevistas realizadas a vecinos, comerciantes y trabajadores del 22@ muestran una percepción generalmente positiva hacia los recicladores informales. La mayoría los identifica como personas trabajadoras que buscan una forma de subsistencia y que forman parte de la vida cotidiana del barrio. Sin embargo, también aparecen preocupaciones relacionadas con la ocupación puntual de las aceras, la seguridad de los carros cargados y las difíciles condiciones en las que desarrollan su actividad.
¿Cómo es su día a día?
Los recicladores organizan sus recorridos a partir del conocimiento que tienen de la ciudad. Obras, mudanzas y puntos de recogida se convierten en referencias clave dentro de una red urbana que recorren diariamente a pie. Sus jornadas pueden superar las diez horas y dependen de la disponibilidad de materiales recuperables.
Un trabajo físicamente exigente
La recogida y transporte de materiales implica recorrer largas distancias empujando carros cargados de objetos pesados. El esfuerzo físico constante, la exposición a las condiciones climáticas y la escasez de descansos convierten esta actividad en un trabajo de alta exigencia que suele pasar desapercibido para la mayoría de ciudadanos.